Pedimos a los ciudadanos que sean responsables en el elevado consumo de estas fechas para contribuir con ello a mejorar el mundo
La navidad es el momento del año preferido para el reencuentro con la familia y con los amigos. En estos días sentimos la necesidad de participar en comidas con nuestros amigos, nuestros compañeros y con nuestros familiares más cercanos. Es también el momento mágico en el que queremos obsequiar a la gente que apreciamos.
Este año es particularmente difícil para mucha gente de nuestro alrededor que ha visto disminuir drásticamente sus ingresos debido a la situación de nuestras economías. En este mismo escenario de crisis queremos acordarnos de todas aquellas personas que viven en situaciones de precariedad y de necesidades extremas. Hace unas semanas la FAO nos recordó que por primera vez se estima que hay en el mundo más de 1020 millones de personas que pasan hambre, y la actual coyuntura parece que aun agravará la situación.
Ante esta realidad cruel, creemos que como consumidores podemos contribuir a una mayor justicia mundial, manteniendo la ilusión de estas fiestas y solidarizándonos con los que no tienen nada.
Queremos compartir con vosotros estas reflexiones:
- El gasto medio familiar estas Navidades se estima, a pesar de la crisis, en 735 euros, con 415 euros destinados a regalos y 215 a alimentación.
- España es la octava economía mundial, y frente a una crisis global como la que vivimos, creemos que somos responsables de contener el gasto para ayudar a los países que más sufren la crisis. -
- El desperdicio de alimentos que se produce en estas fiestas, estimado en un 30% de nuestras compras de productos de alimentación, equivale a la cifra de 1.051 millones de euros. Se debe reseñar además el exceso de alimentos consumidos, sabiendo que nuestra sociedad empieza a tener serios problemas derivados de la obesidad y de una alimentación excesivamente rica e industrial.- La cantidad de energía consumida en estas fiestas navideñas, y la cantidad de residuos generados en la producción de los citados bienes de consumo afectan negativamente a nuestros ecosistemas, tanto en el primer mundo consumidor, como en el tercer mundo proveedor de recursos básicos.
Algunas propuestas para estas fechas:
- Proponemos el reciclaje y la reparación de juguetes, lo cual además de ser económico, resulta una actividad entretenida y formativa para hacer con nuestros hijos e hijas.
- Derrochar no es justo. Evitar el derroche de alimentos, en un momento en el que se estima que hay 1020 millones de personas que pasan hambre crónico, es una medida de solidaridad que además nos permite ahorrar..
- La solidaridad es un valor que tiene una mayor relevancia en estas fechas. Proponemos la participación en proyectos sociales que promueven la solidaridad huyendo de aquellos que son eminentemente caritativos...
- Proponemos ajustar el consumo de energía a nuestras necesidades, intentando reducir desplazamientos, buscando un alumbrado más eficiente y limitado
- Proponemos el consumo de productos de COMERCIO JUSTO, como una alternativa de consumo responsable y beneficiosa para nosotros y para los países empobrecidos, asimismo aconsejamos productos de origen conocido, de producción y comercialización local y en pequeñas empresas en uso de nuestro poder de compra como consumidores, especialmente juguetes, fabricados en el respeto de la dignidad humana y del trabajo. En definitiva, realizar un consumo responsable.
- Proponemos dedicar más tiempo a la comunicación entre las personas.
- Regalar tiempo, compañía, comprensión, intercambios de ideas.
- Frecuentar espacios de encuentro y las actividades culturales y deportivas: música, cine, teatro, danza, pintura, arquitectura, escultura, deporte, etc. Una iniciativa interesante en este sentido son los "bancos de tiempo".
Finalmente, el Partido Por Un Mundo Más Justo solicita a nuestro Gobierno:
- Que las medidas de incentivo de consumo estén encaminadas a consumo de productos de la pequeña y mediana empresa, preferentemente locales y enmarcados en el consumo responsable.
- Que se ajuste el gasto público en sectores estratégicos evitando el derroche habitual en estas fechas y limitando los presupuestos dedicados a decoración, iluminación, gastos publicitarios, etc.
- Que el Gobierno tome las considere como una prioridad la educación en el consumo y la alimentación responsables en nuestras escuelas. El consumo responsable exige la transparencia de la información que facilite la elección del producto: todos los productos deberían presentar la información necesaria para conocer su origen y cómo han sido producidos.
- Que el Gobierno desarrolle una política alimentaria justa, disminuyendo subvenciones a los productos exportados y aranceles a los importados, saliendo de la lógica de la PAC que hunde en la miseria a los agricultores de países empobrecidos.
Partido Por Un Mundo Más Justo

